Una vez, una esclava árabe consiguió enamorar a su sultán preparándole esta tarta de almendras.
De niño en la cocina de mi madre
Amasando el pastel de lo que seria mi vida
De pronto el llanto de una niña recién nacida
Corrí para verte y desde entones
Me enamore
Fue pasando el tiempo
Entre pasteles y galletas
Y fuiste creciendo
Convirtiéndote en princesa
Y mientras yo espera ser el ingrediente
Que completara tu receta
Tú ibas probando sabores
Para completar esa tarta perfecta
Y en mi fiel silencio a tu lado
Mantenía en secreto
Mi propia receta
En la que solo faltabas tú
En tiempos transcurre
Los postres van y vienen
No te gustan o su sabor desaparece
No hay formula perfecta
Cuando por fin te das cuenta
Del ingrediente primordial
Aquel que tuviste a mano
Y nunca quisiste a tu papel agregar
Probaste mi sabor
Axial como yo,
Del tuyo probé
Fue el amor más dulce
La perfecta receta del amor
Aquella tarta de almendras
Que en un suspiro termino
No la pierdas nunca.
Es una receta muy especial
Mil gracias por esos tiempos
Deliciosos tiempos
Suaves tiempos
Duros tiempos
Dulces Tiempos
Tiempos de amor
TIEMPOS DE AZUCAR.
PD.
LA RECETA DEL AMOR
“Se baten doce claras a punto de nieve. Cuando ya están bien duritas, se les echan las yemas, y luego se añade medio kilo de azúcar, poco a poco, sin dejar de batir, hasta que se deshaga.
Luego se mezclan cien gramos de harina de almidón con cuatrocientos gramos de almendra molida. Se bate todo bien y se le echa la ralladura de un limón, y luego una hora de horno fuerte.”
-No la pierdas nunca. Es una receta muy especial y muy antigua (…)